En United States v. Heppner, 25 Cr. 503 (JSR), Memorandum del 17 de febrero de 2026, el Tribunal de Distrito para el Distrito Sur de Nueva York (Juez Jed S. Rakoff) resolvió que documentos generados por el imputado mediante una plataforma pública de inteligencia artificial (“Claude”, de Anthropic), en el contexto de una investigación penal por fraude de valores, no se encuentran amparados ni por el "attorney–client privilege", ni por la "work product doctrine".
El caso planteó una cuestión novedosa: si las comunicaciones de un acusado con un sistema de IA generativa, utilizadas para elaborar análisis fácticos y posibles líneas defensivas, pueden considerarse protegidas por el secreto profesional o por la doctrina del producto del trabajo. El tribunal respondió negativamente. En relación con el privilegio abogado-cliente, sostuvo que no existió comunicación con un abogado ni con un agente bajo su dirección, y que el uso voluntario de una plataforma externa, cuyas políticas prevén la recolección y eventual divulgación de datos, excluye una expectativa razonable de confidencialidad. En cuanto a la "work product doctrine", concluyó que los documentos no fueron preparados por o a instancias del abogado ni revelaban procesos mentales del letrado, sino que constituyeron elaboraciones autónomas del imputado.
La decisión reafirma la vigencia de los estándares clásicos de protección frente a innovaciones tecnológicas: la utilización de inteligencia artificial no crea, por sí sola, una nueva categoría de privilegio. El fallo ofrece así un primer precedente relevante sobre los límites del secreto profesional y del producto del trabajo en el uso defensivo de herramientas de IA generativa en procesos penales.
Fecha Fallo
Carátula
United States v. Heppner
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