Ago
02
2016

¿Justicia o impunidad? Cuentas pendientes a treinta años del retorno a la democracia

[…]
el
día o la noche en que el olvido estalle
salte
en pedazos o crepite/
los
recuerdos atroces y los de maravilla
quebrarán
los barrotes de fuego
arrastrarán
por fin la verdad por el mundo
y
esa verdad será que no hay olvido.
Mario
Benedetti, «Ese gran simulacro» (fragmento).
 

1
La conmemoración de 30 años del retorno a la democracia el 1 de
marzo de 1985 nos ofrece una excelente oportunidad para reflexionar y
hacer un balance sobre tres décadas de lucha por verdad y justicia
en el Uruguay.

2
En 2013 y 2014, Uruguay ha ganado elogios internacionales y adquirido
la imagen de un bastión del progreso en las Américas. En octubre de
2012, el aborto fue legalizado; más tarde, en 2013, se aprobó el
matrimonio igualitario, que reconoce como legítimo el matrimonio
civil entre personas del mismo sexo, y además se legalizó la
marihuana, colocando de esta forma a Uruguay a la vanguardia de la
llamada «guerra contra las drogas» (Lessa & Le Goff, 2013). Y
finalmente, su presidente José «Pepe» Mujica —con su forma
campechana, práctica de liderazgo e imagen del «presidente más
pobre del mundo»—, constituye un contraste refrescante con la
mayoría de los líderes del mundo y ha ganado muchos titulares de
prestigiosos periódicos internacionales como el The Guardian y el
The New York Times.

3
A raíz de estos logros, el 21 de diciembre de 2013, Uruguay fue
elegido «país del año» por la famosa revista británica The
Economist. Al otorgarle el galardón, la publicación afirmó que
dichas reformas no benefician solamente a una nación, sino que, de
ser emuladas, podrían favorecer al mundo entero.

4
Yuxtaponiendo estos logros recientes en el campo de los derechos
humanos con la cuestión de los crímenes de la dictadura en Uruguay,
la disparidad no podría ser más clara y paradójica. Eso es a tal
punto que, en realidad, parece que se estuviera hablando de dos
países diferentes dado lo marcado de los contrastes entre los
avances del presente y las cuentas pendientes del pasado de la
dictadura que aún quedan por resolver plenamente.

5
En este artículo enmarcaré mi discusión en términos de lo que se
ha logrado en estos 30 años de democracia a la vez que subrayaré
las tareas que quedan irresueltas y por tanto el nuevo gobierno que
asumió en marzo de 2015 habrá de encargarse.

6
Mi análisis se divide en dos partes. En primer lugar, voy a insertar
el caso uruguayo en el marco regional del Cono Sur, comparándolo
brevemente con las trayectorias de la lucha por verdad y justicia en
Argentina y Chile. En la segunda parte, e inspirada en el informe
sobre Uruguay presentado en setiembre de 2014 al Consejo de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas por el Relator Especial sobre la
promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías
de no repetición, Pablo de Greiff, la discusión se organizará en
torno a cuatro ejes principales: justicia, verdad, memoria y
reparación.

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