Unificación de penas. Método aritmético. Fundamentación. Valoración de aspectos objetivos y subjetivos

Nacional \ Cámara Nacional de Casación Penal de la Capital Federal
Fecha resolución: 13 - Jun - 2018

“Resulta una insoslayable contradicción el razonamiento efectuado por el tribunal de mérito al afirmar la procedencia de la unificación de penas solicitada por la parte por entender que ello debía implicar un beneficio para el imputado y no obstante ello, a la hora de determinar la sanción única, lejos de favorecerlo, optó por el método aritmético que de ningún modo se correspondía con el propósito anunciado (voto del juez Jantus).

 

El juicio de selección de la pena es propio del juez y, en esa tarea, debe adecuarse a las pautas objetivas y subjetivas previstas en los arts. 40 y 41 del Código Penal, respetar la pretensión punitiva estatal expresada por el representante del Ministerio Público Fiscal y contener suficiente fundamentación para permitir su control. Esto es así, pues forma parte del poder de connotación judicial la comprensión de aquellos elementos del hecho que aconsejen dosificar en su medida justa la sanción por el evento, debiendo el juez, a tal fin, percibir las notas peculiares del caso para que sea posible, a la vez, robustecer la confianza de la población en el imperio del derecho –con el límite de la culpabilidad- y lograr la resocialización del autor (voto del juez Jantus).

Cita de “Fernández, Franco Luciano y otro s/ privación ilegal de la libertad”, CCC 73346/2013/TO1/CNC1, Sala 3, Reg. nro. 483/2016, resuelta el 27 de junio de 2016; “Silva, Natalia Claudia y otro s/ robo con armas en tentativa”, CCC 43935/2014/TO1/CNC2, Sala 3, Reg. nro. 506/2016, resuelta el 11 de julio de 2016; y Ziffer, Patricia S., “Lineamientos de la determinación  de la pena”, Ad Hoc, Bs. As, 1996; Creus, Carlos,  “Derecho penal, parte general”, 3ra. ed., Astrea, Bs. As., 1992; y Ferrajoli, Luigi “Derecho y razón, teoría del garantismo penal”, Trotta, Madrid, 1998

 

En los casos de unificación de sentencias previstas en el artículo 58 del Código Penal, las razones por las que el juez puede recurrir al método aritmético para la construcción de la pena total deben ser excepcionales, ya que el juzgador  tiene la libertad para medir la sanción según las circunstancias del caso y del autor, más allá de los montos que hayan sido establecidos previamente (voto del juez Jantus).

Cita de “Calderón, Emilio Gustavo s/ robo con armas en tentativa”, CCC 56964/2014/TO1/CNC1, Sala 1, Reg. nro. 1029/2017, resuelta el 19 de octubre de 2017 y Plenario “Filipini”, Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, resuelto el 14 de septiembre de 1965

 

No son suficientes para justificar excepcionalmente la suma de las penas concurrentes que por el  tribunal de mérito decidió aplicar con apoyo en la enunciación de las circunstancias del caso en concreto, tomando en cuenta la naturaleza, la modalidad de los hechos y el daño causado, puesto que aun cuando pudieran considerarse las circunstancias agravantes mencionadas en la sentencia –algunas de ellas cuestionables-, lo cierto es que el tribunal de origen sólo consideró como atenuante la juventud del imputado sin considerar otras circunstancias alegadas por la defensa en el juicio tales como, el reconocimiento de los hechos y la participación del imputado, sus antecedentes laborales, su problemática con los estupefacientes y su entorno familiar, y el hecho de que estaría cumpliendo sus estudios secundarios, entre otros cursos, al tiempo de formular el pedido. En ese contexto, sobre la base de un correcto análisis de las pautas objetivas y subjetivas de mensuración de la pena que refleje adecuadamente la individualización de la pena única, corresponde componerlas y reducir la impuesta oportunamente (voto del juez Jantus).

 

El juicio de determinación de la pena es una facultad propia del juez de la causa y, en esa tarea, debe adecuarse a las pautas objetivas y subjetivas previstas en los arts. 40 y 41 del Código Penal, y contener suficiente fundamentación para permitir su control. En esa inteligencia, para que proceda la impugnación de la defensa sobre dichas cuestiones es necesario que la parte recurrente demuestre que en la decisión atacada se encuentra presente un vicio o defecto en la determinación fáctica de las circunstancias valoradas en calidad de agravantes o atenuantes, una errónea aplicación de las respectivas normas sustantivas, o una vulneración a garantías constitucionales que puedan incidir en la determinación del quantum de pena, tornándola inusitada o desproporcionada (voto del juez Huarte Petite al que adhirió el juez Magariños).   

Cita de “Álvarez Mujica”, Sala 3, Reg. nro. 1217/2017, resuelta el 24 de noviembre de 2017

 

No se infieren directamente de la ley las difusas construcciones que distinguen entre un pretendido “método composicional” y pretendido “pretendido aritmético”, pues más allá del valor argumental que puedan ofrecer, cuando se trata de dictar la pena única en cualquiera de los dos supuestos comprendidos en el art. 58 del  Código Penal, la ley dispone que el juez construya una escala compuesta según las reglas del art. 55 del Código Penal. Dentro de esa escala, el juez está  habilitado a fijar la pena total teniendo en cuenta la magnitud del injusto y de la culpabilidad, y el consecuente grado de reproche merecido por todos los ilícitos de los que el condenado ha sido  responsable, según las pautas de los arts. 40 y 41 del Código Penal, considerando además, en su caso, las razones de carácter preventivo especial o general, que justificarían imponer una sanción menor a la estrictamente merecida por los delitos cometidos. De suerte que la cuestión no consiste en definir si la pena debería expresar la suma aritmética de las penas singulares o una menor, sino en establecer el reproche por aquellos, y después, en considerar los elementos que podrían atenuar la pena ajustada a ese reproche (voto del juez Huarte Petite al que adhirió el juez Magariños).      

 

La modalidad aritmética de cuantificar la pena total pareciera ser un caso excepcional, reservado –en principio- para los supuestos en que se acredite: la inexistencia absoluta de atenuantes, diferentes a las consideradas en alguna de las condenas o penas a unificar que lleven a concluir en la adecuación al caso de una sanción anterior; que no se hubiese incurrido en una arbitraria ponderación de alguna de las atenuantes efectivamente consideradas, cuya motivada valoración llevase a concluir en el mismo sentido que en el supuesto anterior; que, en la ponderación de la situación presente del imputado, no pudiese observarse una situación novedosa en menores necesidades de prevención especial, y en una consecuente pena menor. Pero, por lo contrario, de verificarse atenuantes no consideradas o arbitrariamente ponderadas, o una modificación en las circunstancias personales del imputado que llevasen a concluir en una menor necesidad de prevención especial a su respecto, ello deberá tener, necesariamente, su correlato en el monto a fijar y deberá conducir, invariablemente, a la aplicación del denominado método “composicional”.   El método aritmético requerirá entonces un mayor esfuerzo jurisdiccional para motivar el decisorio y consecuentemente, exigirá un escrutinio más riguroso por parte del órgano revisor voto del juez Huarte Petite al que adhirió el juez Magariños). 

 

Corresponde casar la decisión mediante la cual se efectuó la unificación de penas si la argumentación brindada por el tribunal de mérito a los fines de fundar la procedencia en el caso de la suma aritmética de las penas a unificar es insuficiente y también contradictoria, toda vez que omitió considerar como atenuantes pautas alegadas por la defensa en el juicio, consideradas –algunas de ellas- por el propio jugador al establecer el monto punitivo del hecho a cuyo juzgamiento se había avocado primigeniamente, mención que obligaba al a quo a tenerlos en cuenta al momento de determinar la pena única. En ese sentido, también pone en crisis la adecuada motivación del fallo, la exclusiva mención de un atenuante al unificar la pena (no referido en relación al hecho conocido por él en forma directa), puesto que no se explican los motivos por los que tal dato sólo se tuvo en cuenta en ocasión de unificar la pena y no al graduarla en relación al suceso que constituyó el objeto del debate respectivo (voto del juez Huarte Petite al que adhirió el juez Magariños).

 

Cabe descalificar como acto jurisdiccional válido la sentencia que al efectuar la unificación de penas no contó con copias de la sentencia dictada por el tribunal oral en la que se impuso la pena que se unificó ni se dejó constancia alguna de que la causa respectiva, o las partes pertinentes, hubiesen estado a la vista del tribunal que dictó la pena única. Ello deviene fundamental en el proceso de unificación, pues solamente de tal manera podrá valorarse racionalmente la magnitud del injusto y de culpabilidad respecto del o los hechos que justificaron la imposición de la sanción anterior y ello, conjuntamente con la valoración que ya hubo de efectuarse con relación al o los hechos objeto del juzgamiento llevado a cabo por el tribunal unificador, será decisivo para la adopción de alguno de los métodos de unificación de pena (voto del juez Huarte Petite al que adhirió el juez Magariños).

 

“Ontiveros, Eric Alejandro s/ robo con armas”, CNCCC 70877/2015/TO1/CNC3, Sala 3, Reg. nro. 335/2018, resuelta el 4 de abril de 2018”

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