Criminología Victimal. La revictimización procesal de la agresión sexual y sus consecuencias neuropsicoemocionales: investigación preliminar y reacción a los medios sociales

No es de conocimiento novel la existencia de culturas originadas de
órdenes sociopolíticos de corte patriarcal o machista – o que las
mujeres no son objetos de uso y abuso pero, no por ello los crímenes
violentos en su contra han de cesar. La historia así nos confirma que
la primera gran inquisidora en contra de la mujer fue la Iglesia
Católica-Romana y la Sagrada Inquisición, quienes juzgaron a las
mujeres de brujas,
herejes, impuras e indomables seres de oscuridad; revocaron nuestra
espiritualidad tildándonos de demonios. Lamentablemente, la historia
no se queda en el ayer. La mujer continúa sufriendo de persecuciones e
injusticias arrastradas por las conductas atávicas, soterradas e
incoherentes del hombre. Todavía la mujer es vista como un “ente” que
daña la mente del hombre y que éste debe de cuidarse de ella. De allí
nace, entre las sociedades posmodernistas, otro método de persecución
conocido como la revictimización de la mujer. Este fenómeno fracciona
intencionalmente el derecho de defensa de la fémina ante los foros
judiciales del mundo y limita el juicio justo a la víctima de agresión
sexual. En otras palabras, la víctima se presume culpable de haber
sido agredida sexualmente simplemente por ser mujer. Toda esta
amalgama concretándose en daños neuropsicoemocionales.

Descargar archivo 1 : doctrina45618.pdf
  COMENTAR