doctrina

La trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes: espacios de cooperación e interés común para Cuba y los Estados Unidos de América

El artículo tiene el propósito de presentar un análisis sobre los marcos de cooperación bilateral y multilateral que establece la Convención de Naciones Unidas contra el Crimen Organizado Transnacional de diciembre de 2000, más conocida como Convención de Palermo, y su dos protocolos complementarios, Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, y el Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire, ambos igualmente del año 2000, con el objetivo de examinar los espacios de cooperación e interés común para Cuba y los Estados Unidos de América en relación con la trata de personas y el contrabando de migrantes.En un primer momento, se analizaran los elementos más generales que caracterizan a los instrumentos de Derecho internacional público antes mencionados, haciendo énfasis en aquellos aspectos sobre colaboración y asistencia entre los Estados partes de la Convención de Palermo en la prevención y el enfrentamiento a los delitos transnacionales vinculados a la movilidad internacional de seres humanos.
Posteriormente, se revisará la forma en que la legislación cubana vigente, fundamentalmente la penal, regula los delitos de trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, así como aquellos preceptos incluidos en el ordenamiento civil y administrativo que permiten formas de enfrentamiento más eficaces a este tipo de delitos y otras acciones asociadas a estos.

Por último, se definirán cuáles acciones marcarían un nivel superior en el intercambio entre Cuba y los Estados Unidos de América en materia de prevención y enfrentamiento a la trata de personas y el contrabando de migrantes internacionales, teniendo en cuenta que comparten un mismo espacio geopolítico y la existencia de acuerdos bilaterales en materia migratoria.

Descargar archivo 1 : doctrina42809.pdf
  COMENTAR